Dicen que soñar no cuesta nada, que cualquiera puede hacerlo.

Cuando era niña, soñaba con ser maestra, casarme, tener hijos... algunos se cumplieron, pero aprendí que para que eso ocurriera, tenía que hacer algo, poner de mi parte y no esperar sentada, que la vida se encargue.

Un sueño nace chiquito y hay que cuidarlo para que crezca, alimentarlo con voluntad, trabajo, compromiso, dedicación, tenacidad. Nada que sea bueno es gratis, y sólo se valoran las cosas que se consiguen con esfuerzo.

Cuando una persona progresa, la mayoría de la gente lo atribuye a la suerte... una vez el cura me dijo: "que suerte tenés de tener una hija buena, estudiosa y responsable", le contesté: "algo habré hecho, Padre, algo habré puesto yo, para que ese sea el resultado".

Creo en la suerte, (me gané un auto en una rifa), pero más, creo en el trabajo que cada uno hace para hacer realidad lo que desea, y en la perseverancia, en volver a intentarlo muchas veces, todo esto con la ayuda de Dios, por supuesto.

Soñar no cuesta nada?, soñar no, hacer realidad los sueños si... pero vale la pena.