Una mariposa  volaba en la oscuridad, y vio a lo lejos una lucecita........

Cuando estuvo cerca de la llama, la miró maravillada.

Pasó volando por encima de ella y de pronto,

vio asombrada,  que le faltaba una pata

y las puntas de sus alas se habían chamuscado!

No podía creer  que una cosa tan bella pudiera hacerle daño.

Recuperó  algo las fuerzas, y de nuevo se posó sobre la llama

pero cayó, en el aceite que la alimentaba:

-Maldita luz- murmuró la mariposa al borde de la muerte.

-Creí encontrar en ti la felicidad, y he hallado la muerte,

lloro por mi loco deseo, porque he conocido demasiado

tarde, y para daño mío, tu naturaleza peligrosa.

-!Pobre mariposa! -respondió la luz-

Yo no soy el sol, como ingenua creíste.

Yo sólo soy una llama y el que no sabe usarme con prudencia,

se quema.

Seguramente que ya te has quemado alguna vez ¿verdad?

Nunca olvides que las cosas que te atraen,

pueden hacerte daño, son las cosas que no te atraen

las que muchas veces te pueden hacer feliz.

Pregunta:

Y tú?... ¿Eres llama? ¿Eres mariposa?