Hubo una vez dos mejores amigos. Por alguna razón, se separaron.No volvieron a verse.
Un día, uno de ellos encontró a la madre de su amigo y le preguntó por él.
Los ojos de la mujer se llenaron de lágrimas y dijo: “murió ayer”…y le contó la historia:
“Hace dos años le diagnosticaron una rara enfermedad, y su cura era recibir cada mes una transfusión de sangre, pero su sangre era muy rara, igual que la tuya....
Estuvimos buscando donadores y al fin encontramos a un vagabundo.
Tu amigo, como te acordarás, era muy testarudo, no quiso recibir la sangre del vagabundo. Decía que de la única persona que recibiría sangre sería de ti, pero no quiso que te buscáramos.
Decía todas las noches: no lo busquen, estoy seguro que mañana si vendrá....

Así pasaron los meses, y todas las noches se sentaba en esa misma silla donde estás sentado y oraba para que te acordaras de Él y vinieras a la mañana siguiente.
Así acabó su vida y en la última noche, estaba muy mal, y sonriendo me dijo: madre mía, yo sé que pronto mi amigo vendrá, pregúntale por qué tardó tanto y dale esa nota que está en mi escritorio”
La nota decía:
"Amigo mío, sabía que vendrías, tardaste pero no importa, lo importante es que viniste. Ahora te estoy esperando en otro sitio, mientras tanto quiero decirte que todas las noches oré por ti”.

Ah, te acuerdas por qué nos distanciamos? sí, fue porque no te quise prestar mi pelota nueva,
bueno pues, quiero decirte que te la regalo y espero que te guste mucho. Te quiero...

Desconozco el autor

"No dejes que tu orgullo pueda más que tú corazón”...