ME ENSEÑÓ A VALORAR EL ESFUERZO
Mi padre me inspira respeto. Siempre fue así.
Detrás de un carácter serio y un poco difícil, se esconde una persona sensible, cariñosa, un buen amigo de sus amigos, un padre responsable, un abuelo ejemplar, un corazón que escribe poemas, una voz que canta tangos y recita…
No quiero decir que no tenga defectos, no es perfecto, pero es el hombre que después de más de cuatro décadas sigue amando a mamá como cuando se casaron, la respeta y la trata como debe tratarse a una mujer…
Lleva una vida tranquila, pero quien conoce la verdadera historia, como yo, sabe que las cosas no fueron fáciles para él, que se preocupó para que nada nos faltara y para que pudiéramos estudiar… fue el único sostén económico en la casa, porque quería que mamá se dedicara a atendernos y cuidarnos….
A lo mejor prescindíamos de algunas cosas, pero nunca nos faltaron los libros para estudiar… en una caja amarillenta juntaba las monedas grises de veinticinco centavos que después mamá cambiaba para comprarnos algo….
Crecimos con lo justo, no sobraba, peronunca faltaba nada, y así aprendimos a valorar el esfuerzo, la importancia de tener un trabajo y cuidarlo…. porque a papá nadie le regaló nada, al contrario, muchas personas a las que ayudó lo defraudaron.
Tenía una bicicleta negra, grandota, y le fabricó un asiento para llevarme a dar “la vuelta a la manzana”, antes de irse al trabajo, después le daba un beso mientras le encargaba: “papá, traeme Tita, Rodhesia y chicles”
Cuando tuvo que irse a otro lugar a trabajar, lo extrañé con el alma… aún siento el dolor de la separación, escucho mi llanto desgarrado cuando se iba… y me veo buscando a la noche, su olor en la almohada….
No ha viajado por el mundo, no tiene propiedades que causen envidia, pero es feliz….
Los años le dieron sabiduría y transformaron su carácter serio….obra que completaron los nietos, que consiguen de él lo que quieren…
... Y se, que cuando las cosas no van bien…. puedo pedirle como antes: “papá traeme Tita, Rodhesia y chicles”…. para endulzar el sabor amargo que a veces deja el dolor.















QUE DIOS TE GUARDE EN LA PALMA DE SU MANO, Y NUNCA APRIETE MUCHO SU PUÑO



Rosana dijo
has tenido mucha suerte Marcela, en tener un padre como el que describres ...
hermoso post , hermoso ....
11 Enero 2008 | 10:12 PM