Nada puede escapar,
todo tiene un final
todo termina....
tengo que comprender,
no es eterna la vida,
el llanto en la risa,

allí termina.

Todo tiene un final, todo termina.

Y aunque lo sabemos, cuesta llegar a ese momento en que hay que despedirse, de los amigos, del lugar de trabajo, de los momentos compartidos...

Es duro cerrar una etapa, aún cuando las cosas han ido bien, aún cuando hay mucho para celebrar….

Ante los cambios, siempre constantes de la vida, nos refugiamos en la emoción, (muchas veces orientada a la alegría, otras a la tristeza).

Es imposible no sentir nostalgia por lo que fue.

Todo se vuelve gris aun cuando hay sol, es el cristal con que nosotros miramos el día.

Sentimos angustia y se da por el hecho de hacernos conscientes de que lo que nos proporcionaba satisfacción no va a estar más.

Es tiempo de balances, de recordar lo lindo que fue todo, si hubo momentos difíciles, ahora a la distancia, no se ven....

Los finales llegan, inexorablemente....

Asi es la vida, las cosas no son eternas y hay que aceptarlo, aunque cueste….

" Todo pasa, todo queda, pero lo nuestro es pasar, pasar haciendo camino, camino sobre la mar...” Antonio Machado.

Estoy despidiéndome de una etapa, en la que pude realizarme como persona, crecer…. y experimentar la enorme satisfacción que provoca brindarse a los demás….