Un maestro de sabiduría paseaba con su alumno y llegaron a una casa muy pobre.
El dueño les contó que sobrevivían gracias a una vaca, ésta les daba leche, con la mitad se alimentaban y el resto lo cambiaban por otros alimentos, asi iban defendiéndose de la pobreza.
Cuando regresaban, el maestro le pidió al alumno que buscara la vaca y la empujara por el precipicio.
El alumno no quería, la vaca era lo único que esa familia tenía, pero como era obediente, cumplió con lo que le ordenaba el maestro.
Pasó el tiempo y el joven, que no podía olvidar lo que había hecho, volvió al lugar para ofrecer ayuda a esa gente y pedirles perdón. Al llegar encontró una casa nueva... se entristeció, pensó que ya no los encontraría alli, seguramente habían tenido que vender la casa... pero se equivocó, los habitantes eran los mismos....
La familia lo reconoció y el joven les preguntó cómo habían hecho para prosperar tanto....
El hombre dijo:- Teníamos una vaca, vivíamos de los que nos daba, pero un día se cayó al precipicio... y debimos inventar otras cosas para hacer: sembramos, criamos animales... y nos fue bien!!!

Todos tenemos una vaca que nos soluciona la vida, y que también nos puede arruinar, al volvernos rutinarios...
Te invito a que descubras tu vaca y la empujes al precipicio.....