Simón de Cirene, "El Cireneo",fue un campesino que ayudó a Jesús a cargar la cruz cuando éste ya no tenía fuerzas.
Cada uno de nosotros lleva una cruz. Nunca nos deja. Las treguas son momentáneas. Con otra intensidad y otra forma, es siempre la misma cruz, lleva nuestro nombre y es la que nos va a acompañar a lo largo de todo el camino.
¿Cuánto pesa la cruz que llevas sobre tus hombros? ¿y la que llevas en el alma? ¿cuánto meses, años o días pesa? ¿cuánto pesa la paz que no llega? ¿cuánto pesa el dolor que no termina?...
Todos necesitamos a alguien que nos ayude a llevar la cruz y todos podemos ser un poco "cireneos" que ayuden a sus hermanos en los momentos difíciles.
¿Cuántas veces tuviste la oportunidad de ser Simón de Cirene para alguien?.
SIMON DE CIRENE, recordalo cada vez que alguien te mire en silencio, cada vez que el dolor le nuble el alma.... no hace falta que te lo pida, ni que espere a "que tengas tiempo", ni siquiera que juzgues si merece o no tu ayuda.
Carga su cruz unos metros, sólo unos metros.... y veras que, cuando él siga su camino, tu propia cruz será más liviana.