Un joven piloto probaba un frágil avión monomotor, en una peligrosa vuelta alrededor del mundo.
Después de despegar, oyó un ruido extraño que venía de atrás de su asiento y se dio cuenta de que había una rata a bordo y que si roía la cobertura de lona, podría destruir el avión.
Pensó en volver al aeropuerto, para librarse de su incómodo, peligroso e inesperado pasajero, pero de pronto recordó que las ratas no resisten las grandes alturas.
Voló cada vez más alto y los ruidos dejaron de escucharse.
Moraleja:
Si amenazan destruirte por envidia o calumnia, si te critican, si cometen con vos una injusticia:
VUELA MAS ALTO, ACORDATE QUE LAS RATAS, NO RESISTEN LAS GRANDES ALTURAS.
Deseo que hoy y siempre, tengas el coraje de levantar vuelo y volar bien alto, con la cabeza en las nubes, y los pies en el suelo.
Deseo también, que cuando estés volando, sepas mirar hacia abajo y ver que existen criaturas más pequeñas que vos, qué grande e importante sos delante de ellas, y que en esa misma proporción, mires para arriba y veas cómo es de grande el cielo y percibas el tamaño de tu pequeñez delante de él
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