Todos tenemos una historia trágica.
Está compuesta por los hechos terribles que nos ha tocado vivir, prolijamente ordenados, agrandados y archivados para justificar nuestras falencias.
La historia trágica de nuestra vida es una gran "pata de palo". El juego de la "pata de palo" está simbolizado por un señor de expresión lastimosa que tiene puesta una camiseta que dice "¿qué se puede esperar de mí, que tengo una pata de palo?.
¿Quién de nosotros no tiene, por lo menos, una pata de palo lista como excusa para explicar lo que no tiene otra explicación que nuestra propia responsabilidad?.
Sin embargo, aún con mi historia trágica, resulta que no soy lo que tristemente se debería dar como consecuencia de ella. Aún con lo que me ha sucedido, tengo todo lo que tengo, y este resultado diferente no es debido a que haya habido otras cosas no trágicas. Este resultado es consecuencia directa de estas vivencias, y es más, hoy denuncio que esta no es toda la historia,lo trágico, siempre lo aporto yo.
Cual es la otra parte de la historia?
La otra parte son mis privilegios y si me pongo a enumerarlos, caeré en la cuenta de que son muchos:
Nací con inteligencia como para hacer lo que hago y disfrutarlo, trabajo en lo que me gusta y encima me pagan, nunca pasé hambre, ni frio, no estoy enferma y porque aunque no hago todo lo que quiero, jamás hago lo que no quiero.
Todos estamos capacitados para cambiar lo que nos tocó en suerte, depende de la voluntad, el compromiso y las ganas que pongamos en hacerlo.
Tenés una historia trágica? Vas a seguir usando tu pata de palo?